Vuelvo a retomar el blog, hacia mucho que no escribía una entrada, y hacia rato que deseaba hacerlo, pero no pasaba nada importante en mi mente. El hecho de que ahora este escribiendo, no quiere decir que milagrosamente se me ocurrió algo para publicar, porque definitivamente no es así. Si queres abandonar la lectura en este momento, podes hacerlo porque no creo que vayas a leer algo que te interese.
Una amiga me dice que deje de invernar y despliegue mis alas, pero no creo que sea así. Son las 15.27hs, y sigo encerrada en casa, desaprovechando un día tan bonito como el de hoy.
No miro por la venta. Mirar por la ventana me va hacer nacer las ganas de salir, y no quiero que me den ganas. Soy rara. ¿Quien decide quedarse un Domingo con un sol increíble, encerrada? Creo que solo yo soy la anormal.
Me duele la columna. Puede que sea por estar tantas horas en una postura no favorable al frente de la computadora. O también puede ser porque hace rato terminé de acomodar y limpiar mi pieza, y la falta de costumbre me produce este tipo de dolor. Por cierto, la pieza quedó divina (Más tarde subo fotos), no es una pieza súper top, pero de a poco la estoy mejorando y metiendo un poco de onda. No me van a creer, pero saqué de arriba de mi perchero,aproximadamente, 12 carteras de todos los colores y tamaño, dejé sólo 4 para el uso diario.
Voy a levantarme de esta silla y me voy a dar un baño, seguido por una merienda. Voy a evitar mirar por las ventas.
