A mí me da la impresión de que estamos determinados por nuestro pasado. Determinados por las familias que hemos tenido, determinados por las figuras masculinas con las que hemos convivido. Estamos condenadas a elegir una y otra vez el mismo tipo de hombre. Y por lo tanto, a cometer, el mismo tipo de error. No hay salida. Es como cambiar el gusto. No..¿cómo voy a cambiar el gusto? ¿Cómo voy a cambiar el tipo de hombre que me gusta? No es una elección. Ya está. Cagué. Vamos eligiendo el mismo hombre, una y otra vez. No quiero salir con normales, no quiero salir con básicos. El error es siempre el mismo. Te enamoras, perdes la cabeza, perdes identidad, perdes tu vida, perdes tu eje.. Es eso, no se puede perder el brillo... Los hombres no necesitan a las mujeres, los hombres quieren a las mujeres. El día que nos demos cuenta que no es necesario ser tan dependientes, el mundo va a ser nuestro. El día que nos despertemos...
Pero yo quiero la relación que la gente menos entienda! Aquella que me haga perder la razón en cada beso, que me quite los pensamientos con cada abrazo. Yo, no quiero manuales de amor, ni tan siquiera instrucciones de como tener o no tener que besarlo. Quiero volverme loca por él, que él se vuelva loco por mí. Necesitarle cuando ya no huelo el olor de su cuerpo y tocar mis manos por falta de las suyas, yo lo que espero es que me estampe contra la pared sin controlar su fuerza porque me ha echado de menos, que me abrace porque sencillamente, necesita un abrazo. Que me muerda porque en esos momentos desearía comerme. No espero regalos de san Valentín, mucho menos cenas por cada aniversario. Yo quiero que si vamos a comer un helado guarde la servilleta para recordar ese momento. Que viva nuestro primer beso, que reconozca mi perfume. Llévame a la locura. Hacer que nuestra historia sea diferente, sea especial, sea única.

