Lo mismo me pasa cuando tengo muchas ganas de escribir sobre algo: Sé de lo que quiero hablar, pero no sé como empezar con el tema, no como ordenar mis ideas, no voy a decir que soy pésima escribiendo, pero si que me cuesta horrores dar a conocer mis pensamientos en forma escrita. Por eso, doy gracias a mi lengua y a mi voz. Cuando empiezo a hablar no paro, pero también me encanta escuchar. Disfruto tanto las charlas con cualquier persona, y sobre con cualquier tema. Hasta te digo que me encanta escuchar sobre la historia, ya sea argentina o sobre el país del nunca jamás. Obvio que también tiene mucho que ver en la forma en la que se la cuenta. Si la hacen de forma tediosa, cualquiera puede decir 'odio historia', si la hacen de forma no tan tediosa, me gusta escuchar; mi tío es una de las personas que me quedo como tonta escuchándolo cuando voy a almorzar a su casa; sabe sobre todo, da placer escucharlo.
Ahora que me doy cuenta, parezco mi ex profesora de comunicación. Empecé hablando del blog y terminé hablando de historia. Ahí tenes un claro ejemplo, nunca le di un punto final al tema. Eso también va ir a la lista de las cosas que nunca terminé de hacer.
En fin, voy a revivir un poco este blog. Y como dice la voz de Gran Hermano...
BUENA VIDA!
Deja un poco la oscuridad de los demás y
no dejes que la mala vibra aplaste tu luz.
Aprender a desprenderse; se puede.
Desconfía del destino y cree en ti.
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