Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y ésa, sólo ésa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas.
A veces las cosas que siento ni siquiera me dan pistas.
A veces hago jirones de la Luna cuando brilla.
A veces llenas con tus ecos los huecos de mi alma dolida.
A veces me parece, me lo imagino y con ello vivo.
A veces, sólo a veces.
¿Acaso es poco?
No lo creas.
Cuando la vida golpea con su mazo vital y quieres silencio todas aquellas cosas que ríen se convierten en martillos que asestan sus golpes contra tus sienes.
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